INTRODUCCIÓN
En este ensayo académico veremos la importancia de la
historia ya que esta nos muestra desde el periodo transcurrido de la primera
escritura encontrada hasta la actualidad, esta nos permite conocer acerca de
nuestro pasado y ver las diferencias con el presente.
Historia
La
historia es la ciencia que tiene como objeto de estudio el pasado de la
humanidad y como método el propio de las ciencias sociales. Se denomina también
"historia" al periodo histórico que transcurre desde la aparición de
la escritura hasta la actualidad.
A
su vez, llamamos "historia" al pasado mismo, e, incluso, puede
hablarse de una "historia natural" en que la humanidad no estaba
presente (término clásico ya en desuso, que se utilizaba para referirse no sólo
a la geología y la paleontología sino también a muchas otras ciencias
naturales; las fronteras entre el campo al que se refiere este término y el de
la prehistoria y la arqueología son imprecisas, a través de la
paleoantropología).
Ese
uso del término "historia" lo hace equivalente a "cambio en el
tiempo".4 En ese sentido se contrapone al concepto de filosofía,
equivalente a esencia o permanencia (lo que permite hablar de una filosofía
natural en textos clásicos y en la actualidad, sobre todo en medios académicos
anglosajones, como equivalente a la física).
Historiografía
y Método histórico.
Dentro
de la popular división entre ciencias y letras o humanidades, se tiende a
clasificar a la historia entre las disciplinas humanísticas junto con otras
ciencias sociales (también denominadas ciencias humanas); o incluso se le llega
a considerar como un puente entre ambos campos, al incorporar la metodología de
éstas a aquéllas. La ambigüedad de esa división del conocimiento humano, y el
cuestionamiento de su conveniencia, ha llevado al llamado debate de las dos
culturas.
La
utilización que hace la historia de otras disciplinas como instrumentos para
obtener, procesar e interpretar datos del pasado permite hablar de ciencias
auxiliares de la historia de metodología muy diferente, cuya subordinación o
autonomía depende de los fines a los que estas mismas se apliquen.
Historia
de la Historia.
La
docencia de la historia en la enseñanza obligatoria fue una de las bases de la
construcción nacional desde el siglo XIX, proceso simultáneo a la proliferación de las
cátedras de historia en las universidades (inicialmente en las facultades de
letras o Filosofía y Letras, y con el tiempo, en facultades propias o de
Geografía e Historia -disciplinas cuya proximidad científica y metodológica es
una característica de la tradición académica francesa y española-) y la creación de todo tipo de instituciones
públicas y privadas (clubes históricos o sociedades históricas, muy
habitualmente medievalistas, respondiendo al historicismo propio del gusto
romántico, empeñado en la búsqueda de elementos de identificación nacional);
así como publicaciones dedicadas a la historia.
En
la enseñanza media de la mayor parte de los países, los programas de historia
se diseñaron como parte esencial del currículo. En especial la agregación de
historia presente en los lycées franceses desde 1830 adquirió con el tiempo un
prestigio social incomparable con los cargos similares en otros sistemas
educativos y que caracterizó el elitismo de la escuela laica republicana hasta
finales del siglo XX.
A
ese proceso de institucionalización, siguió la especialización y subdivisión de
la disciplina con diferentes sesgos temporales espaciales temáticos (historia
política, militar, de las instituciones, económica y social, de los movimientos
sociales y de los movimientos políticos, de las civilizaciones, de las mujeres,
de la vida cotidiana, de las mentalidades, de las ideas, cultural), historias
sectoriales ligadas a otras disciplinas (historia del arte, de la música, de
las religiones, del derecho, de la ciencia, de la medicina, de la economía, de
la ciencia política, de las doctrinas políticas, de la tecnología), o centrada
en cualquier tipo de cuestión particular .
Historia
como escritura
El
escriba sentado (Saqqara III milenio a. C. -IV o V dinastía de Egipto-).
Representa a un funcionario en actitud de comenzar a escribir, o sea, a
registrar un hecho o una interpretación más o menos interesada de hechos
seleccionados -económicos, militares, legislativos, religiosos-; una función de
consecuencias trascendentales: sirve tanto para el ejercicio y la justificación
del poder en su presente como para la preservación de la memoria histórica
hacia la posteridad.
Historiografía.
La
historiología o «teoría de la historia» es el conjunto de explicaciones,
métodos y teorías sobre cómo, por qué y en qué medida se dan cierto tipo de
hechos históricos y tendencias sociopolíticas en determinados lugares y no en
otros. El término fue introducido por José Ortega y Gasset18 y el DRAE lo
define como el estudio de la estructura, leyes y condiciones de la realidad
histórica.19
Historiología.
La
historia como conjunto de hechos realmente acontecidos en el pasado de la
humanidad; aunque muy frecuentemente se entiendan restrictivamente como hechos
históricos únicamente a los acontecimientos trascendentes, los que tienen un
alcance lo suficientemente amplio como para ser útiles para la comprensión de
hechos posteriores, o al menos los que son interpretados así desde la
perspectiva del historiador que los destaca o considera dignos de recuerdo
(memoria histórica). La selección de esos hechos es cuestión de debate, pues
cada una de las interpretaciones de la historia pone el protagonismo de la
historia (sujeto histórico) en uno u otro lugar, lo que determina qué datos
considerar hechos relevantes. Los partidarios de una historia política,
militar, cultural, o de las instituciones no coincidirán con los partidarios de
una historia económica y social; oposición expresada en los términos marxistas
de superestructura y estructura o el unamuniano de intrahistoria.
Es
imposible ignorar la polisemia y la superposición de estos tres términos, pero
simplificando al máximo: la historia son los hechos del pasado; la
historiografía es la ciencia de la historia; y la historiología es la
epistemología o teoría de la historia.
Razón
histórica.
La
filosofía de la historia no debe confundirse ni con la historiología, ni con la
historiografía, de los que se separa claramente. La filosofía de la historia es
la rama de la filosofía que concierne al significado de la historia humana, si
es que lo tiene. En su origen especuló si era posible un fin teleológico de su
desarrollo, o sea, se pregunta si hay un diseño, propósito, principio director
o finalidad en el proceso de la historia humana. En la actualidad se discute
más sobre la función del conocimiento histórico dentro del conocimiento y las
implicaciones del mismo. También se ha discutido sobre si el objeto de la
historia debe ser una vedad histórica, el deber ser, o si la historia es en
algún sentido es cíclica o lineal y el devenir histórico se aparta
indefinidamente del punto de partida. También se ha discutido si es posible
hablar de la idea de progreso positivo en ella.
La
objetividad en historiografía
No
hay un acuerdo universal sobre la periodización de la historia, aunque sí un
consenso académico sobre los periodos de la historia de la civilización
occidental, basado en los términos acuñados inicialmente por Cristóbal Celarius
(Edades Antigua, Media y Moderna), que ponía al mundo clásico grecorromano y su
Renacimiento como los hechos determinantes para la división; y que actualmente
es de aplicación general.28 La acusación de eurocentrismo que se hace a tal
periodización no impide que sea la más utilizada, por ser la que responde
precisamente al desarrollo de los procesos históricos que produjeron el mundo
contemporáneo.
Prehistoria
Paleolítico
(etimológicamente Antigua Edad de Piedra, por la piedra tallada). Los hechos
más decisivos son los ligados a la evolución humana, en lo físico, y a la
evolución cultural primitiva (utilización de herramientas y del fuego y
desarrollo de distintos tipos de colaboración y conducta social primitiva;
destacadamente el lenguaje). Los grupos sociales no superarían el tamaño de
hordas, con una densidad de población inferior a un habitante por kilómetro
cuadrado. La economía se limitaba a una relación depredadora con el medio
ambiente (caza, pesca y recolección), lo que no impedía un impacto notable
(primera humanización del paisaje natural y extinciones provocadas por la
presión de la actividad humana en los ecosistemas donde se introduce).
Paleolítico
inferior. Primeros modos de talla lítica de instrumentos asociados a restos
fósiles de homínidos: Australopitecus, Homo habilis y Homo ergaster (África
sudoriental), Homo erectus (extendido por todo el Viejo Continente); Homo
antecessor y Homo heidelbergensis.
Paleolítico
medio. Ligado a cambios en la cultura material (Musteriense o modo 3) y en las
especies de homínidos (Hombre de Neanderthal en Europa, Homo sapiens arcaico en
África -Hombres de Kibish-), desde hace 130.000 años hasta hace 35.000 años
aproximadamente.
Paleolítico
superior. Ligado a la cultura material asociada al Homo sapiens moderno: el
modo 4 (Auriñaciense, Gravetiense, Solutrense, Magdaleniense -en Europa-,
Clovis y Monte Verde -en América, donde por primera vez aparecen homínidos-);
desde hace 35.000 años hasta hace 10.000 años aproximadamente. Ya no hay
cambios significativos para la paleoantropología en el registro fósil; las
variaciones entre distintos grupos son mucho más sutiles: las estudiadas
tradicionalmente por la antropología física y que se conocían como razas
humanas, y que la moderna genética de poblaciones estudia con renovadas
metodologías (genética molecular). Junto con la paleo-lingüística pretende
reconstruir las migraciones primitivas.33
Mesolítico/Epipaleolítico/Protoneolítico.
Periodo de transición, ligado a los cambios que produjo el fin de la última
glaciación. Desde el X milenio a. C. hasta el VIII milenio a. C.,
aproximadamente. En las zonas en las que significó una transición hacia el
neolítico se denomina mesolítico, mientras que en el resto, en las que sólo
significa una fase de continuación del paleolítico, se denomina epipaleolítico.
Neolítico
(etimológicamente "nueva Edad de Piedra", por la piedra pulimentada:
modo 5). Del VIII milenio a. C. al IV milenio a. C. aproximadamente. Su inicio
en cada zona está ligado al desarrollo de la denominada Revolución Neolítica:
sustitución de la economía depredadora (caza, pesca y recolección) por la
economía productora (agricultura y ganadería), lo que intensificó
extraordinariamente la densidad de población (de crecimiento limitado -régimen
demográfico antiguo-) y el impacto en el medio ambiente. Aparición de la
cerámica, sustitución del nomadismo por el sedentarismo (asentamientos estables
o aldeas). Tuvo lugar a partir del VIII milenio a. C. en el Creciente fértil
del Oriente Próximo, y se difundió hacia el norte de África y Europa (en España
a partir del VI milenio a. C.) y Asia. La aparición de la agricultura y la
ganadería se produjo de forma endógena en otras zonas del mundo (con seguridad
en América, de forma menos clara en otras zonas).
Edad
de los Metales. Desde el IV milenio a. C. (o más tarde, según la zona), que
aunque es una época ya histórica en el Próximo Oriente Antiguo, es aún
prehistórica en la mayor parte del mundo. Innovaciones tecnológicas de difusión
paulatina (metalurgia, rueda, arado, vela).
Protohistoria.
Período de solapamiento: las civilizaciones que desarrollan escritura dejan
constancia escrita no sólo de sí mismas, sino de otros pueblos que no lo han
hecho. Habitualmente los pueblos colonizadores son los que dejan testimonio
histórico de su relación los pueblos indígenas (por ejemplo, de los pueblos
prerromanos).
Edad
Antigua
Nacimiento
de la civilización en el Antiguo Oriente Próximo (a veces denominado Antigüedad
temprana).34 Primeros estados (templos, ciudades-estado, imperios hidráulicos)
en Mesopotamia (Sumeria, Acad, Babilonia, Asiria), Antiguo Egipto, Levante
Mediterráneo (Fenicia, Antiguo Israel) y el resto del Mediterráneo Oriental
(civilizaciones anatólicas -hititas-, y egeas -minoica y micénica-); con muy
poca relación con esos núcleos en India (cultura del valle del Indo), China; y
de forma endógena en la América precolombina y en algunas culturas del África
Subsahariana.
Antigüedad
clásica: Entre el siglo VIII a. C. y el siglo II d. C.. De validez restringida
a las civilizaciones griega y romana, caracterizadas por la cultura clásica
(término de gran ambigüedad, que en su aspecto espacial y temporal puede
considerarse ampliado a todo el Próximo Oriente por el helenismo posterior al
Imperio de Alejandro Magno y al Mediterráneo occidental por el helenizado Imperio
romano; o restringido al periodo clásico del arte griego -siglo V a. C. y siglo
IV a. C.-; o de forma aún más estricta reducido al siglo de Pericles -la Atenas
de mediados del siglo V-), y unos precoces conceptos de libertad, democracia y
ciudadanía que se basaban paradójicamente en la sumisión de otros pueblos y la
utilización intensiva
Antigüedad
tardía: De validez restringida a Occidente, es un periodo de transición, desde
la crisis del siglo III hasta Carlomagno o la llegada del Islam a Europa (siglo
VIII), en que el Imperio romano entra en decadencia y sufre el impacto de las
invasiones germánicas, nuevas religiones monoteístas (cristianismo e Islam) se
imponen como religiones dominantes y el modo de producción esclavista se
sustituye por el modo de producción feudal. En Oriente sobrevive el Imperio
bizantino rehelenizado.
Edad
Media: De validez restringida a Occidente, desde la caída del Imperio romano de
Occidente (siglo V) hasta la caída del Imperio romano de Oriente (siglo XV).
Alta
Edad Media: siglo V al siglo X. Una época oscura por la escasez de fuentes
escritas, debida al retroceso de la vida urbana y de la descomposición del
poder político que caracterizan al feudalismo. La Iglesia, sobre todo a través
del monacato, se convierte en la única continuidad de la tradición intelectual.
La nobleza y el clero, vinculados familiarmente, son los señores que ejercen el
poder político, social y económico sobre los campesinos sometidos a
servidumbre.
Baja
Edad Media: Del siglo XI al siglo XV. A veces se restringe al siglo XIV y al
siglo XV, como Crisis de la Edad Media o Crisis del siglo XIV; denominándose el
periodo del siglo XI al siglo XIII como Plenitud de la Edad Media. Se produce
una revolución urbana y un aumento de la actividad comercial y artesanal de una
incipiente burguesía, al tiempo que se fortalece el poder de las monarquías
feudales. Los poderes universales (Pontificado e Imperio) se enfrentan y entran
en crisis. Las Cruzadas demuestran la capacidad de expansión europea hacia el
oriente del Mediterráneo, mientras en Al-Ándalus (España musulmana) se imponían
los reinos cristianos del norte peninsular.
Edad
Moderna: De mediados o finales del siglo XV a mediados o finales del siglo
XVIII. (Para los anglohablantes, Early Modern Times, es decir, "Primera
Edad Moderna" o "Edad Moderna Temprana"). Se toma como hitos que
marcan su comienzo la Imprenta, la toma de Constantinopla por los turcos o el
descubrimiento de América; como final, la Revolución francesa, la Independencia
de los Estados Unidos de América o la Revolución industrial.
Edad
Contemporánea. Desde mediados o finales del siglo XVIII hasta el presente. Una
inicial era de las revoluciones (revolución industrial, revolución burguesa y
revolución liberal) acabó con el Antiguo Régimen y dio paso en la segunda mitad
del siglo XIX al triunfo del capitalismo que se extiende con el imperialismo a
todo el mundo, al tiempo que se veía contestado por el movimiento obrero. Las
guerras napoleónicas dieron paso a un periodo de hegemonía británica durante la
era Victoriana. El comienzo de la transición demográfica (primero en
Inglaterra, poco después en el continente europeo y posteriormente en el resto
del mundo) produce una verdadera explosión demográfica que altera de forma
radical el equilibrio social y el del hombre con la naturaleza, sobre todo a
partir de la segunda revolución industrial (paso de la era del carbón y de la
máquina de vapor a la era del petróleo y el motor de explosión y la era de la
electricidad). La primera mitad del siglo XX se marcó por dos guerras mundiales
y un período de entreguerras en el que las democracias liberales enfrentadas a
la crisis de 1929 se ven desafiadas por los totalitarismos soviético y
fascista. La segunda mitad del siglo XX se caracterizó por el equilibrio del
terror entre las dos superpotencias (Estados Unidos y la Unión Soviética), y la
descolonización del Tercer Mundo, en medio de conflictos regionales de gran
violencia (como el árabe-israelí) y una aceleración de la innovación
tecnológica (tercera revolución industrial o revolución científico-técnica).
Desde 1989, la caída del muro de Berlín y la desaparición del bloque comunista
condujeron al mundo actual del siglo XXI presidido por la globalización tanto
de la economía como de la presencia política, militar.
CONCLUSIÓN
En el presente trabajo nos dimos cuenta de cómo ha ido
evolucionando el hombre atravez del tiempo, como fueron formándose las
civilizaciones y su forma de supervivencia desde la prehistoria hasta nuestros
tiempos.
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