miércoles, 16 de octubre de 2013

PORTADA GENERAL



                    


CENTRO DE BACHILLERATO TECNOLÓGICO AGROPECUARIO
No. 113
“Miguel Hidalgo y  Costilla”
CIENCIA, TECNOLOGÍA, SOCIEDAD Y VALORES III
5° “BS” Técnico Agropecuario
ENSAYOS ACADÉMICOS
 

Elaborado por:
Noé García Núñez
Mariana Jiménez Hernández
María Guadalupe Cisneros Vieyra
Silvia Vieyra Morales
Asesor: José Jesús León León

PARANGARICO, YURIRIA GTO. A 24 DE OCTUBRE DE 2013.

INTRODUCCIÓN GENERAL

INTRODUCCIÓN

EN ESTE  BLOG ESTUDIAREMOS OCHO TEMAS DIFERENTES DE SUMA IMPORTANCIA QUE TOCAN VARIOS ASPECTOS TANTO COMO POLÍTICOS, EDUCATIVOS, CULTURALES Y SOCIALES DE LA HISTORIA A LA ACTUALIDAD.
TRATAREMOS DE ENTENDER  LA VISIÓN QUE SE TENIA EN AQUEL TIEMPO RESPECTO A CADA UNO DE LOS TEMAS ANTES MENCIONADOS.

PREHISTORIA

INTRODUCCIÓN
En este ensayo veremos la importancia de conocer todas las etapas de la prehistoria del hombre para poder entender cada una de las teorías de las diferentes civilizaciones y en los distintos tiempos que hasta ahora han dado desarrollo e intelecto al hombre.




DESARROLLO
Prehistoria
La Prehistoria  es, según la definición clásica, el período de tiempo transcurrido desde la aparición de los primeros homininos, antecesores del Homo sapiens, hasta que tenemos constancia de la existencia de documentos escritos, algo que ocurrió en primer lugar en el Oriente Próximo hacia el 3300 a. C.; en el resto del planeta, posteriormente.
Según otros autores, la Prehistoria terminaría en algunas regiones del mundo antes, con la aparición de las sociedades complejas que dieron lugar a los primeros estados y civilizaciones.
Es importante señalar que según las nuevas interpretaciones de la ciencia histórica, la prehistoria es un término carente de real significancia en el sentido que fue entendido por generaciones. Si se considera a la Historia, tomando la definición de Marc Bloch, como el «acontecer humano en el tiempo», todo es Historia existiendo el ser humano, y la Prehistoria podría, forzadamente, solo entenderse como el estudio de la vida antes de la aparición del primer homínido en la tierra. El fin de la Prehistoria y el inicio de la Historia lo marcaría una estructuración creciente de la sociedad que provocaría una modificación sustancial del hábitat.
 PREHISTORIA, HISTORIA Y ARQUEOLOGÍA
Desde el punto de vista más tradicional, se considera que la Prehistoria es una especialidad científica que estudia, por medio de la excavación, los datos de este periodo de la Historia que ha precedido a la invención de la escritura. Los restos arqueológicos son la principal fuente de información y para estudiarlos se utilizan numerosas disciplinas auxiliares, como la física nuclear, la geomorfología, la edafología, la tafonomía, la trazalogía, la paleontología, la paleobotánica, la estadística no paramétrica, la etnografía, la paleoantropología, la topografía y el dibujo técnico, entre otras muchas ciencias y técnicas.
La metodología de base para la obtención de datos en la Prehistoria es, obviamente, la Arqueología, por lo que hasta hace muy poco Prehistoria y Arqueología eran confundidas constantemente. En los ámbitos académicos de la Europa continental la Prehistoria es una especialidad de la Historia, siendo habitual que haya departamentos de Prehistoria dentro de las facultades de Historia y también es normal que la financiación de las investigaciones corra a cargo de instituciones de orientación humanística o la propia administración estatal. Los últimos estudios de la Prehistoria, la Protohistoria, englobarían, según algunas interpretaciones, los periodos sin escritura de ciertas culturas contemporáneas de los pueblos históricos, cuyos textos nos dan una información adicional sobre estos grupos ágrafos, y según otras, aquellas sociedades en proceso de formación de un estado, pero que no tienen escritura.
PREHISTORIA EN ÁFRICA
África es la cuna de la humanidad y es en la actualidad el continente en el que más poblaciones siguen utilizando tecnologías prehistóricas. Resulta fácil concluir que la prehistoria de África es la más larga y compleja de todo el globo. Pero esto no siempre fue visto así, ya que durante el siglo XIX y hasta mediados del XX se adjudicaba a Asia nuestro origen. Esta teoría era la consecuencia de que los fósiles de homininos más antiguos con los que se contaba entonces procedían de allí: el Hombre de Java y el de Pekín. Tal visión cambió radicalmente con los trabajos realizados en el África austral y oriental, y publicados a partir de los años cincuenta del siglo XX, que remontaron la antigüedad de los fósiles africanos (de Australopithecus y Homo) a cuatro millones de años atrás.
África subsahariana
En el África subsahariana nacieron y evolucionaron buena parte de las especies de homininos antepasados nuestros. De allí salió Homo ergaster para colonizar Asia y Europa, Homo antecesor hacia la Península ibérica y, finalmente, Homo sapiens para dominar todo el mundo.
 Paleolítico del África subsahariana
En África subsahariana para el Paleolítico suele utilizarse la periodización anglosajona, aunque ésta obvia toda la fase de desarrollo correspondiente al género Australopithecus: ESA (Early Stone Age o Edad de Piedra temprana) se refiere al periodo comprendido desde la aparición del primer miembro del género Homo, hace más de dos millones y medio de años, hasta hace unos 200 000. Se divide en dos etapas: olduvayense y achelense.
La industria olduvayense es la más antigua del mundo. Aunque recibe su nombre del yacimiento epónimo de Olduvai, en Tanzania, los hallazgos más antiguos aparecen más al norte, en Etiopía, concretamente en la cuenca del río Omo, La olduvayense es una industria compuesta, fundamentalmente, por cantos tallados y lascas.
La industria achelense apareció hace 1,5 millones de años, al parecer ligada a una nueva especie humana, probablemente Homo ergaster, aunque existe un cierto hiato evolutivo en cuanto a los fósiles de este periodo.
MSA (Middle Stone Age o Edad de la Piedra intermedia), es el periodo que va desde hace 200 000 años hasta hace 30 000.
LSA (Late Stone Age o Edad de Piedra tardía) es el último periodo del Paleolítico del África subsahariana.
Escultura nigeriana del siglo XVI.
La metalurgia en la región subsahariana no pasó por las clásicas fases del Viejo Mundo (cobre, bronce e hierro), apareciendo solo evidencias de fundición del hierro y en unas fechas muy tempranas respecto a Europa. Hasta mediados de los años setenta del siglo XX se relacionaba la expansión lingüística del grupo bantú por África central y austral con la del metal. Pero los datos arqueológicos posteriores han desmentido este modelo de tradición colonialista.
Los registros orales fueron puestos por escrito en árabe gracias a historiadores de Tombuctú, que durante el siglo XVII recogieron tradiciones que se remontaban a los siglos XIII-XIV, relacionadas con el imperio de Malí.
Noroeste de África
El África mediterránea durante la Edad de Piedra, una periodización equivalente a la europea, Paleolítico y Neolítico. Después, la influencia de la civilización egipcia y la llegada de colonizadores fenicios aceleraron el ritmo evolutivo respecto a Europa.

EDAD DE PIEDRA EN EL NORTE DE ÁFRICA
El Paleolítico inferior y medio están bien representados desde fechas muy remotas. Así, hay numerosas evidencias del Olduvayense y del Achelense, pudiéndose añadir a las industrias líticas diversos tipos de restos humanos.

La cultura ateriense parece romper esa tendencia y separa la evolución técnico-cultural de la de sus vecinos.

La cultura iberomaurisiense es también exclusiva del norte de África, especialmente de las costas magrebíes.

La cultura capsiense es otro grupo cultural de origen claramente magrebí. Sus comienzos se sitúan hacia el 8000 a. C., dentro del Epipaleolítico local.

El Neolítico de la zona del Nilo es particularmente avanzado, con dos focos principales situados respectivamente en el Delta y en el alto Egipto. Aunque ambas tienen sus propias particularidades y diferencias, comparten ciertos rasgos que permiten sostener que existían relaciones entre ellas.

EL METAL Y LA ENTRADA EN LA HISTORIA DEL NORTE DE ÁFRICA
El Nilo: La eclosión de la civilización egipcia se inició ya en el IV milenio a. C. con el surgimiento de numerosas ciudades, los primeros jeroglíficos y la aparición de dos grandes estados (el Alto y el Bajo Egipto) en el periodo llamado Protodinástico. Estos estados acabaron siendo unificados por el primer faraón, el rey Narmer, aproximadamente en el 3150 a. C. se convirtió en un foco de irradiación cultural que no solo afectó al Mediterráneo, sino también a gran parte del continente africano.
El Magreb, en cambio es un caso muy diferente. Mientras que durante el segundo milenio antes de nuestra era buena parte del Mediterráneo comenzaba a ser recorrido por navegantes a la búsqueda de materias primas como el cobre y el oro, el Magreb quedaba al margen de este flujo de contactos e intercambios económico-culturales. Asimismo, los púnicos introdujeron también mejoras agropecuarias, el hierro, el torno de alfarero, la acuñación de moneda y, finalmente, propiciaron la invención de un tipo propio de escritura: el «alfabeto líbico» o tifinagh, que ha sobrevivido hasta la actualidad entre ciertas tribus de tuaregs.
PREHISTORIA EN ORIENTE PRÓXIMO
En nuestro ámbito se suelen usar indistintamente las expresiones "Oriente Medio" y "Oriente Próximo" para designar a la región del Oriente más próxima a Europa, que es sinónimo de Asia sudoccidental. En cualquier caso, desde el punto de vista histórico, el Oriente próximo es lo que se denomina una zona nuclear, la cual irradió continuas innovaciones y cambios que influyeron decisivamente en el desarrollo tecnológico y social de toda Eurasia.
Paleolítico en Oriente Próximo
Paleolítico inferior: la presencia del ser humano en la zona está documentada en Dmanisi, con la aparición de unos restos denominados Homo georgicus, relacionados con Homo erectus y Homo ergaster. Datados en 1.850.000-1.600.000 años de antigüedad, aparecieron acompañados de una cultura material muy tosca, de tradición olduvayense.
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Paleolítico medio: es muy similar al de toda la cuenca mediterránea, ocupada en aquella época por los neandertales, de tradición musteriense.
Los fósiles humanos conocidos en la base de la secuencia temporal poseen rasgos casi idénticos a los primeros Homo sapiens que aparecen en la MSA africana, con una antigüedad probada entre 100.000 y 90.000 años. En cambio, los «Neandertales clásicos» son, cronológicamente posteriores, datados a partir de 60.000 años. Todo parece indicar que los seres humanos modernos llegaron a Oriente Medio desde África antes de que los neandertales llegasen desde Europa, y que se encontraron allí, donde, posiblemente, convivieron durante miles de años.
Paleolítico superior: parecen diferenciarse dos complejos tecnológico/estilísticos paralelos, ambos con microlitos. Por un lado, estaría el Ahmariense, que se caracteriza por una tecnología laminar formada por piezas de dorso y cuchillos, aunque el fósil director es la punta de base retocada o punta de El-Wad.
Mesolítico en Oriente Próximo
Comenzó al finalizar la última glaciación. La caza y la recolección siguieron siendo básicas para la supervivencia humana. En algunas regiones, los nómadas se fueron transformando en semisedentarios
Neolítico en Oriente Próximo: El Creciente Fértil.
Datado hacia el 8000 a. C. en la región denominada Creciente Fértil, es decir, Mesopotamia y Canaán. Allí se domesticaron algunas de las especies de animales básicas para dar lugar a los inicios de la ganadería y se comenzaron a cultivar ciertas plantas. Se modificaron algunas herramientas, como las hachas pulimentadas. Se recombinaron elementos conocidos para crear otros nuevos: la cerámica y los tejidos. Se fundaron los primeros poblados estables (sedentarización).
Edad del Cobre en Oriente Próximo
El Calcolítico o Eneolítico es la Edad del Cobre.  El cobre comenzó a ser utilizado durante el Neolítico en forma de objetos martillados a partir de pepitas de metal nativo. Las primeras evidencias corresponden a la cueva de Shanidar (montes Zagros, Irak), donde se hallaron colgantes hechos con cuentas de cobre. Empezó a ser fundido en el sur de Anatolia y el Kurdistán durante el VI milenio a. C. para realizar punzones, agujas y adornos. A pesar de que los fósiles directores de esta fase son los objetos de cobre fundido, la metalurgia no es la principal innovación asociada con este período.
Prehistoria en América: Punta de lanza tipo Clovis en Nuevo México (Estados Unidos).
La teoría más aceptada es que el poblamiento humano de América se produjo desde Siberia a través del estrecho de Bering. El aislamiento de América respecto a otros continentes fue casi absoluto, aunque se sabe que hubo varias migraciones a lo largo de la Prehistoria. En 1958, los arqueólogos Gordon Willey y Philip Phillips propusieron las siguientes etapas:
Periodo Lítico o Paleoindio
Comprende desde la llegada de los primeros americanos. Dentro de este periodo hay dos fases: Fase de cazadores-recolectores indiferenciados: caracterizado por una industria lítica arcaizante. Fase de las Puntas de proyectil: Estaríamos ante una cultura de tecnología lítica muy avanzada y con una economía basada en la caza de piezas de mediano y gran tamaño.
Periodo Arcaico: Periodo Arcaico de América.
Hueso Sacro de Tequixquiac hallado en México.
Arcaico Temprano: Hacia el VIII milenio a. C., a finales de la última glaciación, los antiguos americanos comienzan a experimentar con el cultivo de plantas y la cría de animales, iniciando un largo proceso hacia las primeras poblaciones sedentarias. Progresivamente, las comunidades van dependiendo más y más del producto de la agricultura, la ganadería y de la pesca.
Arcaico Tardío: La sedentarización se sigue de un proceso de jerarquización de las comunidades, apareciendo hacia el IV milenio a. C. las primeras jefaturas extra-familiares que se van consolidando lentamente en autoridades políticas permanentes de pueblos.
Periodo Formativo
Periodo Formativo de América. Sería el equivalente a la Protohistoria europea, después de esta fase aparecen las primeras formas de escritura y las grandes civilizaciones clásicas como la de los Mayas o los Moche. Evidentemente, destaca por novedades como la agricultura, la ganadería, la cerámica.
Amerindio Hupa.
Umbral de la historia americana
En América, la utilización de cobre nativo se remonta hacia el 900 a. C.; poco después comienza una metalurgia auténtica, basada en cobre y, sobre todo, oro y plata. El bronce poco antes del año 900. El hierro no se conoció hasta la llegada de los europeos.
Prehistoria en Europa
Durante toda su Prehistoria el continente europeo fue tributario de las tradiciones culturales de África y Oriente Próximo.
Edad de Piedra europea
La Edad de Piedra europea sigue dividiéndose en tres etapas, siguiendo las propuestas de John Lubbock, que en 1865 separó el Paleolítico y el Neolítico. El Paleolítico es el periodo más antiguo y largo de la historia europea, comenzando hace aproximadamente un millón de años con la llegada de los primeros humanos: El Epipaleolítico/Mesolítico se refiere al periodo que transcurre desde el final del último periodo glacial (hace unos 12 000 años) hasta el comienzo del Neolítico. Actualmente se discrimina entre grupos epipaleolíticos que mantienen el modo de vida propio del Paleolítico, sin cambios sustanciales, y grupos mesolíticos que muestran una tendencia propia a evolucionar hacia la sedentarización.
El Neolítico en Europa
El Neolítico llegó a Europa en el sexto milenio a.C., procedente del Oriente próximo y a través de la Península balcánica y la cuenca Mediterránea. La neolitización penetró hacia el centro de Europa durante el quinto milenio a.C. y a través del Danubio; su fósil director es la llamada cerámica de bandas. Hacia el 4000 a. C. casi toda Europa estaba neolitizada. El fenómeno denominado megalitismo  sobrepasó el ámbito neolítico, perdurando durante el Calcolítico y la Edad del Bronce, hasta el 1500 a. C. Los monumentos megalíticos han sido interpretados como centros simbólicos y/o rituales de las poblaciones de su entorno. Los monumentos megalíticos son construcciones formadas por grandes piedras de hasta varias toneladas de peso. Se podrían diferenciar cinco clases de monumentos:
Menhir: es una gran piedra puesta de pie que marcaría un lugar sagrado.
Alineamiento: es un conjunto de menhires puestos en fila.
Crómlech: es un conjunto de menhires puestos en círculo. Se supone que era una especie de templos al aire libre.
Dolmen: Es un monumento complejo donde se enterraba a los miembros de la comunidad.
Trilito: Dos piedras paralelas y verticales, no muy separadas entre si y una horizontal puesta sobre ella.
Edad de los Metales en Europa
Hasta los años 70 del siglo XX los modelos difusionistas establecían que la metalurgia llegó a Europa a través del Cáucaso y Anatolia en el cuarto milenio a. C..
Vaso campaniforme ibérico (Tipo Ciempozuelos) del 2º milenio
La introducción del cobre en el resto de Europa está asociada a la extensión de dos grandes fenómenos, claramente diferenciados pero contemporáneos.
El complejo del vaso campaniforme fue un fenómeno que afectó a prácticamente toda la Europa prehistórica. La cronología del vaso campaniforme y su interpretación son controvertidas.
Edad del Bronce en Europa
El bronce es una aleación de cobre y estaño que tiene las ventajas de que se funde a una temperatura más baja y es mucho más resistente. Fue conseguido en el Oriente próximo a finales del IV milenio a. C. y penetró en Europa a través de una extensa red de vías comerciales que recorrían todo el continente.
Hachas planas de bronce: La mayor parte de los restos de esta época son monumentos funerarios de tipo tumular pertenecientes. Los ajuares se componían, fundamentalmente, de los característicos puñales triangulares de pomo macizo, las hachas planas y las hachas-maza de combate de bronce; también aparecen ornamentos metálicos como los brazaletes, las lúnulas o pectorales, jarras de oro o plata repujados, ámbar y perlas de fayenza egipcias.
Bronce Medio en Europa
Armas típicas del Bronce Medio de la Cultura de los Túmulos: espada de lengüeta, punta de lanza tubular y hacha de talón.
El Bronce Medio transcurrió, más o menos, entre el 1500 a. C. y el 1200 a. C., lo que significa que coincide con el apogeo de la civilización micénica. Destaca en Centroeuropa la cultura de los Túmulos, un complejo que derivó de Unetice, con poblados no muy grandes.
Una de las novedades más notables respecto al Bronce antiguo es la aparición de auténticas espadas con largas hojas y sistemas de enmangue más efectivos que los remaches: empuñaduras de lengüeta. Asimismo aparecen puntas de lanza tubulares y hachas de talón.
Bronce final en Europa
Armas propias de la Cultura de los Campos de Urnas.
El Bronce final (aproximadamente 1250 a. C.-725 a. C.) viene determinado por la aparición y expansión de los campos de urnas por casi todo el continente. El cambio en el proceso funerario no se produjo de repente ni fue uniforme.
Tumba de la Cultura de los Campos de Urnas.
El rito funerario de la cremación, aunque minoritario, ya era practicado en Europa y en esta fase se generalizó: tras su incineración, las cenizas del cadáver eran depositadas en una urna cineraria y enterrada en un pequeño foso, junto a otras tumbas, constituyendo así, las extensas necrópolis que dan nombre a estos grupos.
La cultura material incluye los primeros objetos de vidrio, seguramente incorporados del Próximo Oriente, y los grandes recipientes de bronce batido o repujado, con formas muy diversas y alejadas de los estereotipos orientales; entre ellos se encuentran las sítulas.
Cultura de los Campos de Urnas.
El Bronce final atlántico es poco conocido: se da la paradoja de que apenas se han excavado asentamientos o necrópolis, y, en cambio, abundan los llamados escondrijos donde se han localizado piezas de una factura casi perfecta. Los objetos más apreciados debieron ser las espadas.
Las necrópolis evidencian la adopción de la cremación, con las cenizas depositadas en urnas cinerarias o directamente en el suelo de pequeños fosos bajo túmulo.
En las regiones escandinavas también se adoptó la incineración como ritual funerario y apareció una industria metalúrgica más diversa y original que en la zona atlántica.
La península Ibérica en el Bronce Final
En el nordeste de la Península penetró la moda de los campos de urnas, que, con el tiempo, siguió una evolución independiente.
En el sur se produjo un cierto estancamiento respecto al periodo argárico. Destacan la cerámica de retícula bruñida (con barniz rojo, bruñida y decorada por dentro con motivos reticulados) y los enterramientos en cista, sin ajuar, cubiertos con lajas decoradas denominadas estelas extremeñas (en ellas se representa esquemáticamente al difunto con diversos objetos como armas, broches, espejos e incluso carros).
En las tierras del interior peninsular destacan los grupos denominados de Cogotas I. Su extensión sobrepasa los límites de la Meseta Central, abarcando también el oeste del Cantábrico, parte de Aragón, de la comunidad Valenciana y el curso medio del río Guadalquivir. Su indigenismo parece probado, pues enlaza sin solución de continuidad con la fase del Bronce medio denominada Protocogotas y, a través de ésta, con los horizontes epicampaniformes e, incluso, con el campaniforme tipo Ciempozuelos. Su característica más distintiva es el tipo de decoración de su cerámica: se trata de vasos troncocónicos o carenados con motivos de espina de pescado incisos o figuras abstractas realizadas por las técnicas excisa y de boquique, rellenos de pasta blanca


Edad del Hierro en Europa
Se llama Edad del Hierro al período en que se desarrolló la metalurgia del hierro, metal más duro que la aleación de bronce y uno de los elementos más abundantes de nuestro planeta. Los primeros artefactos de hierro fundido datan del III milenio a. C. y fueron hallados en Anatolia. A Europa comenzaron a llegar a partir del 1200 a. C., durante el Bronce Final.
El mineral del hierro es muy abundante en nuestro planeta, no obstante por su difícil fundición no desbanco pronto al bronce.
La influencia de fenicios y griegos debió ser fundamental no solo para la difusión de la metalurgia del hierro, sino, también para el desarrollo de unas sociedades que entraron así en la Historia.
En el resto de Europa este periodo suele dividirse en dos grandes fases:
Hallstatt
La cultura de Hallstatt (800-450 a. C.) o Primera Edad del Hierro en Europa Central, Francia y los Balcanes, es considerada heredera de los campos de urnas. Esta sociedad estaba dirigida por unas aristocracias guerreras reflejadas claramente en la riqueza de sus tumbas: algunas, por su contenido y su estructura, resultan claramente principescas, con ricos ajuares depositados en grandes cámaras mortuorias de madera. Al principio el uso del hierro era minoritario, pero a partir del siglo VII a. C. se fue generalizando. Estos grupos mantenían contactos comerciales con el Mediterráneo y con las estepas del este europeo, haciendo, posiblemente, de intermediarios en el comercio del ámbar y el estaño con el mundo mediterráneo.
La Tène
La cultura de La Tène (450 a. C. hasta la conquista romana) o Segunda Edad del Hierro en Centroeuropa, Francia, norte de España e Islas británicas. El hierro se había generalizado y la economía diversificado, naciendo lo que se ha denominado cultura céltica. Estos aristócratas gustaban de ser inhumados en grandes tumbas con ajuares muy ostentosos que incluyen carros de guerra, adornos, joyas, armas y grandes vasos de cerámica importados de Grecia y Etruria. La tumba de la princesa de Vix es el mejor ejemplo.
La península Ibérica durante la Edad del Hierro
La relación de los tartesios (en la Primera Edad del Hierro) y de los íberos (en la segunda) con fenicios y helenos actuó de catalizador en el desarrollo de sus respectivas sociedades, que podrían incluirse ya dentro de la Protohistoria.
La denominada cultura castreña se desarrolló en el noroeste peninsular. Su característica distintiva es la presencia de poblados fortificados, situados en lugares altos, con varios cinturones de muralla concéntricos y, en el interior, numerosas casas de piedra circulares, sin organización urbanística (son los llamados castros). Desarrollaron una cerámica propia que comparte ciertos paralelismos con las alfarerías meseteñas); potenciaron la metalurgia del bronce en detrimento de la del hierro.
El interior de la Península destaca tres grandes grupos culturales previos al mundo celtibérico (protohistórico o pre-romano):
El primero de ellos es la llamada Facies Soto de Medinilla. Se trata de una cultura agrícola (basada en el cultivo del trigo) que, a pesar de su cronología (siglo VIII a. C.-siglo V a. C.) apenas pudo conocer el hierro.
Algo más tardía es la cultura de los Castros de Soria y Guadalajara (siglos VI y V a. C.), el hierro comenzó a ser más abundante en esta época, posiblemente porque se descubrieron minas en el Moncayo. Las necrópolis de campos de urnas halladas en el oriente meseteño tienen tumbas de guerreros con un abrumador repertorio de armas de influencia hallstática, a las que se han incorporado elementos de la tradición local.
Por último destacaría Cogotas-II también llamada cultura de los verracos (siglos V a III a. C.), Son característicos sus castros fuertemente protegidos por sistemas defensivos hasta entonces desconocidos: murallas ciclópeas en varios recintos sucesivos cada vez más inaccesibles; puertas con entradas desviadas para exponer a los posibles atacantes a los arqueros; grandes extensiones de piedras hincadas para repeler los ataques de la caballería.

EVOLUCIÓN HUMANA
La evolución humana (u hominización) explica el proceso de evolución biológica de la especie humana desde sus ancestros hasta el estado actual. El estudio de dicho proceso requiere un análisis interdisciplinar en el que se aúnen conocimientos procedentes de ciencias como la genética, la antropología física, la paleontología, la estratigrafía, la geocronología, la arqueología y la lingüística.
El término humano, en el contexto de su evolución, se refiere a los individuos del género Homo. Sin embargo, los estudios de la evolución humana incluyen otros homónimos, como Ardipithecus, Australopithecus, etc. Los científicos han estimado que las líneas evolutivas de los seres humanos y de los chimpancés se separaron hace entre 5 y 7 millones de años. A partir de esta separación la estirpe humana siguió ramificándose originando nuevas especies, todas extintas actualmente a excepción del Homo sapiens.
Aspectos genéticos de la evolución humana
Al analizar el genoma humano se ha descubierto que en su proceso evolutivo hay varios hechos que destacar.
Al realizar un mapeo del genoma humano actual, se observa que Homo sapiens comparte casi el 99% de los genes con el chimpancé y con el bonobo. Para mayor precisión, el genoma de cualquier individuo de nuestra especie tiene una diferencia de sólo el 0,27% respecto al genoma de Pan troglodytes (chimpancés) y de 0,65% respecto al genoma de los gorilas.
Etapas en la línea evolutiva humana

Los pre-australopitecinos
Los primeros posibles homínidos bípedos son Sahelanthropus tchadiensis Los fósiles de estos homínidos son escasos y fragmentarios y no hay acuerdo general sobre si eran totalmente bípedos. la forma de la parte superior de la pelvis indica que era bípedo y que caminaba con la espalda recta, pero la forma del pie, con el dedo gordo dirigido hacia adentro (como en las manos) en vez de ser paralelo a los demás, indica que debía caminar apoyándose sobre la parte externa de los pies y que no podía recorrer grandes distancias.
Los australopitecinos
Reconstrucción de Australopithecus Afarensis.
Los primeros homínidos de los que se tiene la seguridad de que fueron completamente bípedos son los miembros del género Australopithecus, de los que se han conservado esqueletos muy completos.
Su desaparición se ha atribuido a la crisis climática que se inició hace unos 2,8 millones de años y que condujo a una desertificación de la sabana con la consiguiente expansión de los ecosistemas abiertos, esteparios
Los primeros Homo
No se sabe con certeza qué especie originó los primeros miembros del género Homo.
Clásicamente se consideran como perteneciente al género Homo los homínidos capaces de elaborar herramientas de piedra. No obstante, esta visión ha sido puesta en duda en los últimos años; por ejemplo, se ha sugerido que Australopithecus ghari, hace 2,5 millones de años fue capaz de fabricar herramientas.
De esta fase se ha descrito dos especies, Homo rudolfensis y Homo habilis
El sucesor cronológico de los citados Homo rudolfensis y Homo habilis es Homo ergaster, cuyos fósiles más antiguos datan de hace aproximadamente 1,8 millones de años, y su volumen craneal oscila entre 850 y 880 cm³.
Morfológicamente es muy similar a Homo erectus y en ocasiones se alude a él como Homo erectus africano, se cree que este fue el primer antepasado en abandonar áfrica.
Esta primera migración humana condujo a la diferenciación de dos linajes descendientes de Homo ergaster: Homo erectus en Extremo Oriente (China, Java) y Homo antecessor/Homo cepranensis en Europa (España, Italia).
Parece que el flujo genético entre las poblaciones africanas, asiáticas y europeas de esta época fue escaso o nulo. Homo erectus pobló Asia Oriental hasta hace solo unos 50.000 Por su parte, en Europa se tiene constancia de la presencia humana desde hace casi 1 millón de años (Homo antecessor), pero se han hallado herramientas de piedra más antiguas no asociadas a restos fósiles en diversos lugares.
Los últimos representantes de esta fase de nuestra evolución son Homo heidelbergensis en Europa, y en África que sería el antepasado del hombre moderno.
Nuevos orígenes en África
La fase final de la evolución de la especie humana está presidida por tres especies humanas inteligentes, que durante un largo periodo convivieron y compitieron por los mismos recursos. Se trata del Hombre de Neanderthal (Homo neanderthalensis), la especie del homínido de Denisova y el hombre moderno (Homo sapiens). Son en realidad historias paralelas que, en un momento determinado, se cruzan.
El Hombre de Neanderthal surgió y evolucionó en Europa y Oriente Medio hace unos 230.000 años, presentando claras adaptaciones al clima frío de la época (complexión baja y fuerte, nariz ancha).
El homínido de Denisova vivió hace 40.000 años en los montes Altai y probablemente en otras áreas en las cuales también vivieron neandertales y sapiens.
Se tiene la casi plena certeza de que el Hombre de Neandertal no es ancestro del ser humano actual, sino una especie de línea evolutiva paralela derivada también del Homo erectus/Homo ergaster a través del eslabón conocido como Homo heidelbergensis. El neandertal coexistió con el Homo sapiens y quizá terminó extinguido por la competencia con nuestra especie
Homo sapiens
Origen de los humanos modernos.
Los parientes vivos más cercanos a nuestra especie son los grandes simios: el gorila, el chimpancé, el bonobo y el orangután.
Los fósiles más antiguos de Homo sapiens tienen una antigüedad de casi 200.000 años19 y proceden del sur de Etiopía.
Algunos datos de genética molecular concordantes con hallazgos paleontológicos, sostienen que todos los seres humanos descienden de una misma Eva mitocondrial o E.M., esto quiere decir que, según los rastreos del ADNmt - que sólo se transmite a través de las madres-, toda la humanidad actual tiene una antecesora común que habría vivido en el noreste de África, probablemente en Tanzania (dada la mayor diversidad genética allí) hace entre 150.000 y 230.000 años.
Migraciones prehistóricas de Homo sapiens
Los humanos ya habrían comenzado a salir de África unos 90.000 años antes del presente. Australia y Nueva Guinea: la Línea de Wallace no significó para los Homo sapiens un límite insuperable para acceder a esta región. La llegada de humanos a Australia se data hace unos 50.000 años cuando pudieron fabricar rústicas almadías o balsas de juncos para atravesar el estrecho que separaba a Sahul de la región de la Sonda.
Europa: comenzó a ser colonizada hace sólo unos 40.000 años, se supone que durante milenios el desierto de Siria resultaba una barrera infranqueable desde África hacia Europa.
 Oceanía: la colonización de estas islas más próximas a Eurasia se habría iniciado hace unos 50.000 años,
América: la llegada del hombre a América, se habría iniciado hace unos 20.000 o, al menos, 15.000 años, aunque no hay consenso al respecto. Durante las glaciaciones el nivel de los océanos desciende al grado que el "Viejo Mundo" y el "Nuevo Mundo" forma un mega continente unido por el Puente de Beringia.
Cambios evolutivos
Cuando los ancestros del Homo sapiens y otros muchos primates vivían en selvas comiendo frutos, bayas y hojas, abundantes en vitamina C, pudieron perder la capacidad genética, que tiene la mayoría de los animales, de sintetizar en su propio organismo tal vitamina. Tales pérdidas durante la evolución han implicado sutiles pero importantes determinaciones: cuando las selvas originales se redujeron o, por crecimiento demográfico, resultaron superpobladas, los primitivos homininos (y luego los humanos) se vieron forzados a recorrer importantes distancias, migrar, para obtener nuevas fuentes de nutrientes.
Cerebración
El cerebro de Homo sapiens, en relación a la masa corporal, es uno de los más grandes. Por término medio, los Homo neanderthalensis pudieron haber tenido un cerebro de mayor tamaño que el de nuestra especie, pero la morfología de su cráneo demuestra que la estructura cerebral era muy diferente: con escasa frente, los neandertalenses tenían poco desarrollados los lóbulos frontales y, en especial, muy poco desarrollada la corteza prefrontal. El cráneo de Homo sapiens no sólo tiene una frente prominente sino que es también más alto en el occipucio (cráneo muy abovedado), esto permite el desarrollo de los lóbulos frontales. De todos los mamíferos, Homo sapiens es el único que tiene la faz ubicada bajo los lóbulos frontales.
Se ha hecho mención en el apartado dedicado a la aparición del lenguaje articulado de la importancia del gen FOXP2; dicho gen es el encargado del desarrollo de las áreas del lenguaje y de las áreas de síntesis.
Es casi seguro que ya hace 200.000 años los sujetos de la especie Homo sapiens tenían un potencial intelectual equivalente al de la actualidad, pero para que se activara tal potencial tardaron milenios.
Bipedestación
Los Homininos, primates bípedos, habrían surgido hace unos 6 ó 7 millones de años en África, cuando dicho continente se encontró afectado por una progresiva desecación que redujo las áreas de bosques y selvas. Como adaptación al bioma de sabana aparecieron primates capaces de caminar fácilmente de modo bípedo y mantenerse erguidos Para lograr la postura y marcha erecta han tenido que aparecer importantes modificaciones, en su cráneo, en la columna vertebral, en la pelvis, en las piernas y en los pies, modificándose de tal manera que facilitara su traslado de forma bípeda.
Ventajas y desventajas de la bipedestación
Es evidente que la gran cantidad de modificaciones anatómicas que condujeron del cuadrupedismo al bipedismo requirió una fuerte presión selectiva. Se ha discutido mucho sobre la eficacia e ineficacia de la marcha bípeda comparada con la cuadrúpeda. También se ha notado que ningún otro animal de los que se adaptaron a la sabana al final de Mioceno desarrolló una marcha bípeda.
Hace años se argumentó que la liberación de las manos por parte de los primeros homínidos bípedos les permitió elaborar armas de piedra para cazar, lo cual habría sido el principal motor de nuestra evolución.
Pero la bipedestación trajo una desventaja en la reproducción, ya que el hecho de pasar del cuadrupedismo al bipedismo conllevó un cambio anatómico de las caderas, con gran reducción del canal del parto que hacia más difícil y doloroso el alumbramiento, tal como se demuestra cuando se compara la cadera de un chimpancé promedio con la de un Australopithecus como Lucy, quienes además presentan un tamaño de cerebro similar.26
Liberación de los miembros superiores
La postura bípeda dejó libres los miembros superiores que ya no tienen que cumplir la función de patas (excepto en los niños muy pequeños) ni la de braquiación, es decir, el desplazamiento de rama en rama con los brazos, aun cuando la actual especie humana, de la cintura hacia arriba mantenga una complexión de tipo arborícola.
Visión
El humano hereda de los prosimios la visión estereoscópica y pancromática (la capacidad de ver una amplia tonalidad de los colores del espectro visible); los ojos en la parte delantera de la cabeza posibilitan la visión estereoscópica (en tres dimensiones).
Especialización
Gran parte de las especies animales ha logrado algún tipo de especialización anatómica (por ejemplo los artiodáctilos poseen pezuñas que les permiten correr en las llanuras despejadas), pero las especializaciones, si suelen ser una óptima adaptación a un determinado bioma, conllevan el riesgo de la desaparición de la especie especializada y asociada a tal bioma si éste se modifica.
Homo sapiens es, por su anatomía, un animal muy vulnerable si se encuentra en condiciones naturales.
Asociado al hecho por el cual morfológicamente el ser humano tenga características que le aproximan a las de un chimpancé "niño" se encuentra el 'ortognatismo' y esto quiere decir, entre otras cuestiones, que los dientes de Homo sapiens son relativamente pequeños y poco especializados, las mandíbulas, por esto, se ha abreviado y hecho más delicadas, falta además el diastema o espacio en donde encajan los colmillos. La debilidad de las mandíbulas humanas las hace casi totalmente inútiles para la defensa a mordiscos ante un predador y, asimismo, son muy deficientes para poder consumir gran parte del alimento en su estado natural, lo que es uno de los muchos déficits corporales que llevan al humano a vivir en una sociedad organizada.
Aspectos Culturales
El lenguaje simbólico por excelencia es el basado en los significantes acústicos, y para que una especie tenga la capacidad de articular sonidos discretos, se requieren más innovaciones morfológicas, algunas de ellas muy probablemente anteriores al desarrollo de un cerebro lo suficientemente complejo como para pensar de modo simbólico. Estudios realizados en la Sierra de Atapuerca (España) evidencian que Homo antecessor, hace unos 800.000 años, ya tenía la capacidad, al menos en su aparato fonador, para emitir un lenguaje oral lo suficientemente articulado como para ser considerado simbólico, aunque la consuetudinaria fabricación de utensilios (por toscos que fueran) por parte del Homo habilis hace unos 2 millones de años, sugiere que en éstos ya existía un lenguaje oral articulado muy rudimentario pero lo suficientemente eficaz como para transmitir la suficiente información o enseñanza para la confección de los toscos artefactos.
Futuro de la evolución humana
Existen otras posturas que consideran que son precisamente los adelantos tecnológicos los que impulsan actualmente la evolución humana. Por una parte, se ha propuesto que el entorno actual favorece la reproducción de las personas inteligentes, independientemente de su fuerza física o su estado de salud.
 Por otra parte, también se ha propuesto que en el futuro la tecnología posibilite a las personas vivir como cyborg o incluso como seres digitales dentro de cuerpos o estructuras completamente artificiales.






CONCLUSIÓN

Después de haber leído las diferentes eras y etapas de la vida del hombre sobre la tierra y en sus diferentes continentes entendemos la importancia de llevar un conteo y registro de la historia para así darnos cuenta de la evolución y el desarrollo que ha tenido el hombre  hasta nuestros días y en un futuro entender más a fondo hasta donde podemos llegar tecnológica y genéticamente y no dejar a un lado la parte humana a la que hemos logrado llegar hasta el día de hoy.